23/12/12

SUSPENSO EL JUEGO DE LA SILLA

Crítica. La película de Jorge Sierra incursiona en un género no explotado en Bolivia. Retrata la venganza del machismo contra la terrible y desenfrenada agresión femenina.
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La búsqueda de diversión hará que Adriana y sus amigas se propasen con Lucio, en una finca retirada





HUGO ARA ESPECIALISTA EN CINE
El juego de la silla es la ópera prima, tiene otras obras menores, en la que Jorge Sierra demuestra su talento para narrar  historias cinematográficas de ficción.


Las primeras imágenes colocan al espectador frente al tema del  filme: “Los insectos te roban el néctar”, te roban la vida, en medio de una cámara descriptiva  bien cuidada del jardín armonioso de la casa rica de Adriana, y sin dar más rodeos, plantea el guionista  la ruptura del romance de la protagonista, como punto de arranque. A ella, su novio le ha llevado un ramo de rosas rojas.
El director insiste en mostrar la rosa roja, siendo aprovechada por una abeja que con agilidad extrae el polen de la flor derramada. Así comenzamos a entrar en la propuesta sígnica de El juego de la silla, los padres que no desean el noviazgo de su única hija y en pleno Carnaval  le organizan un viaje a su finca, junto a unas amigas. Allí es donde hábilmente y  con un buen guión se conoce el conflicto que viven los diferentes personajes, cada uno con su propio dramatismo, con su personalidad y su deseo.

El afán e impulso de diversión a cualquier costo y sin medida alguna, solo con el ímpetu juvenil que busca experimentar nuevas sensaciones y emociones, va a explotar en un sinfín de sufrimientos, en medio de castraciones, de represiones y de odios contra el mundo masculino y de venganza del machismo, versus la terrible y desenfrenada agresión femenina que lleva a descubrir, en una historia bien narrada, un género no explotado en el cine nacional, el suspenso.
El juego de la silla, desde su inicio, construye una narración que utiliza la teoría de la causalidad sin descuidar ningún detalle.
El ritmo, un poco lento al inicio, no impide para nada atrapar a la audiencia y magníficamente el guionista introduce situaciones y personajes que llevan a cuestinarnos el sinsentido de una juventud y cultura que ha caído en el exceso del consumismo, de las apariencias, del morbo sexual y de la diversión, donde los ‘especiales’ -la hermana enferma interpretada por Vanessa Fornasari - son capaces de ver el alma de esta cultura sin valor.
Metafóricamente, el director va a criticar esta sociedad que vivimos a través de la colmena y la natural manera de ser de las abejas, y  se explicita en la escena de la amiga que prepara su tesis de universidad, lejana a la realidad que viven los jóvenes, teorías y filosofías ideológicas que no aportan ni cuestionan a la juventud de El juego de la silla.
La expresividad simbólica en cada situación ha sido cuidada por el director. Son un ejemplo los muñecos, la manguera, la ‘shisha’ (pipa) árabe, la casa herméticamente cerrada de Lucio y su hermana, y varios detalles de la narración que consolidan la seriedad de la propuesta fílmica de Jorge Sierra, que está lejos de las improvisaciones o simples intuiciones fílmicas.
El final dramático se extiende un poco, con el riesgo de hacerse reiterativo; sin embargo, la resolución de la trama es creativa, sorprendente y bien resuelta.

La interpretación actoral de los jóvenes es sorprendente, por su naturalidad, su dominio de actuación frente a la cámara.
La dirección de actores ha dado, lo que siento le falta en otros filmes, continuidad de actuación.

En El juego de la silla todos mantienen su fuerza interpretativa.
No se puede dejar de mencionar  la excelente interpretación de Nancy Cronen, que logra un personaje muy bien construido que hace avanzar la historia y provoca los cambios de giro y conduce la línea argumental de forma coherente en un nuevo cine hecho en Santa Cruz, que tenemos que valorar y apoyar.

La fotografía y composición de encuadres de medios y primeros planos penetran en el mundo interior de los personajes de manera creativa y con buena iluminación, si bien al ampliar la imagen en la pantalla se diluye en su fuerza expresiva.
En este tiempo en que vimos asombrados el asesinato de un joven y de su madre en su casa y por amigos de colegio para robar dinero; en este tiempo en que otro joven asume ser todo un exterminador y da fin a la vida de su madre y de niños en una escuela en Estados Unidos, el cineasta boliviano Jorge Sierra estrena su película gritando que los insectos, estos que no tienen ningún valor, terminarán con nosotros y, lo peor, el joven misterioso de la historia aparece lamentando no haber participado de El juego de la silla. Quiere hacerse parte del insectario de nuestra sociedad


10/12/12

EL JUEGO DE LA SILLA DE JORGE SIERRA


El juego de la silla del Director Jorge Sierra

Adriana de 17 años termina con su novio. Sus padres al darse cuenta, preparan su viaje   junto con dos amigas y una cuidante, con destino a una cabaña de lujo ubicada en las afueras de la ciudad. El grupo conoce a Lucio, un chico extraño al que juegan una broma pesada, llevando a desencadenar su furia. El muchacho cobra venganza a través de una serie de juegos, que determinan la vida o muerte de los participantes.
“El Juego de la Silla” es la nueva producción del novel director boliviano Jorge Sierra, a estrenarse en todos los cines de Bolivia el 5 de Diciembre. La película es una apuesta de BolArProducciones para la gran pantalla,  y el grupo de actores protagonistas está compuesto por Gisely Ayub Hernández, José Miguel Lijerón, Carolina Bessolo, Vanesa Fornasari y Guillermo Sicodowska. Jorge Sierra tiene una trayectoria audiovisual merecedora de veinte importantes premios nacionales e internacionales, luego del tremendo éxito que significó su primer film “El Ascensor”, pronta a verse en la televisión. “El Juego de la Silla” enfatiza la belleza femenina y los lugares exóticos, ambos entrelazados en una historia intrépida rica en giros inesperados y un desenlace de infarto. Las actrices demostraron su alta capacidad histriónica, bajo el entrenamiento del director de actores Guillermo Sicodowska, sometidas durante dos semanas a una implacable subrealidad en el mismo lugar donde la película fue grabada.
La técnica de mantener la personalidad del papel dentro y fuera del plató, aún a pesar del ambiente hostil y el paralelismo fantasía-realidad, resultó en una fabulosa interpretación basada en una serie de juegos sensuales y una venganza atroz.

7/12/12

El juego de la silla paga una deuda de suspenso en Bolivia

http://www.eldeber.com.bo/el-juego-de-la-silla-paga-una-deuda-de-suspenso-en-bolivia/121206193514

 La ópera prima de Jorge Sierra. Tiene una historia de intrigas, manipulación, sensualidad y giros inesperados. El filme costó menos de $us 50.000 y utilizó 25 personas (entre actores y técnicos) 

Análisis de Fernando Aguilar Vasquez
07 de Diciembre de 2012

BELLEZA EN LA PANTALLA, LAS ACTRICES SON MUJERES HERMOSAS. Nancy Cronem, es una de las protagonistas de las historia que permaneció una década en el archivo del director.



Soy cineasta, no crítico de cine, e intentaré ser didáctico y ordenado en mis apreciaciones. El juego de la silla propone algo nuevo en temática y tratamiento al espectador que el  cine boliviano no ha desarrollado: un cine de suspenso.
Lo nuevo no siempre es bueno, pero esta película lo es. El guión ha sido pensado en su estructura para llevar al espectador por un sendero  que no admite distracciones y que cuando uno se entera, la historia lo atrapó. Ese es el objetivo cumplido.
El director ha puesto su sello y se nota que de verdad ha dirigido la película con ideas muy claras sobre el ritmo, la puesta, el clima y el color. El filme va cambiando como debe ser, imperceptiblemente presente.
Es un acierto de Sierra, apoyarse en un profesional del nivel de Guillermo Sikodowska  en la dirección de actores. Esta asignatura, tantas veces pendiente en nuestro cine, aquí no tiene desniveles, los personajes son creíbles y todos logran un nivel elogiable que remarco sin reservas. En tanto que película coral no es necesario destacar a algún actor o actriz en particular y los siete son coherentes con sus roles.

De forma y fondo
En El juego de la silla no hay la falsa controversia forma y fondo que está resuelta en función de la propuesta.
Es correcta, pero no es un punto alto de El juego de la silla, quizá sirva de lección decir que es muy difícil dirigir y hacer foto. El aporte está en los cambios de cámara perfecta a imperfecta que son intencionados y expresan una intención.
El primer editor es el guionista, eso es muy cierto. La edición tiene el ritmo de la historia, va en aumento y si bien hay algunos pocos cortes fallidos, de ninguna manera desmerecen una narración que fluye y contribuye a crear el clima buscado.
Sin ser un aporte diferente en este campo, es bueno decir que los diálogos son comprensibles y claros, que hay una mezcla correcta. Un punto flaco: la música, no acompaña a la película. Estas clases de cintas exigen una creación compuesta especialmente para la trama.
Resulta una agradable sorpresa. El aplauso de la gente en el prestreno fue genuino y no regalado.  Se trata de una buena película que contribuye al cine boliviano.
Es una invitación a sentir sensaciones y emociones diferentes a través de nuestro cine.
Solo queda decirles que recomiendo que la vayan a ver.
Consuman cine boliviano, en especial a los jóvenes que en nuestra ciudad asisten a multisalas y ven cine extranjero y no nuestras películas.
Pero para eso hay que proponerle no sólo una película nacional, sino que sea buena y El juego de la silla, lo es. Lo digo sin reservas y con entusiasmo

Por otra parte
Es un honor para mí ser invitado por EL DEBER a escribir en esta nueva etapa creativa, por la cual felicito al diario. Los suplementos atraen el interés a la lectura de diferentes públicos.
Nuestro cine debe alimentarse de buenas películas, así serán posible nuevos proyectos. Una descuidada producción, daña mucho al movimiento,  porque la empresas son recelosas para apoyar y el público es reticente a asistir a las salas

  FICHA TÉCNICA  


REPARTO
Vanesa Fornasari, José Miguel Lijerón, Gisely Hernández Y Carolina Bessolo.
GUIÓN Y DIRECCIÓN
Jorge Sierra, de 31 años
PRODUCCIÓN 
A cargo de Vivian Justiniano
DIRECCIÓN DE ACTORES
Guillermo Sikodowska
DIRECCIÓN DE ARTE
Paola Lambertin
SINOPSIS
El drama juvenil cuenta la aventura de cuatro señoritas que se alejan de la ciudad a una cabaña porque una de ellas sufre un desamor. Sin embargo, el encuentro con un joven y su hermana autista les cambiará los planes.
 

15/4/12


La conductora del programa Cindy Rivero  "Los tipos de la película" de Activa tv entrevista a Jorge Sierra y extrae los secretos de su carrera en el audiovisual.

3/4/12

Termina la etapa de producción de "El Juego de la silla"

Jorge Sierra, (Director) repasa textos con Carolina Bessolo













Oriana Arredondo es la actriz invitada, junto Carla Adriana.
El final de la segunda etapa ya llegó. Hoy 3 de Abril de 2012 hemos concluido un arduo trabajo de producción. La segunda fase grabada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, concluyó con la emoción y entrega de un equipo comprometido con un producto de BolAr producciones que a simple vista promete ser un éxito.



Un poco de romance entre "Fede y Adriana"
Ubaldo Nallar y Maria Victoria Ric
En esta segunda instancias se sumaron al elenco, Ubaldo Nallar y Maria Victoria Ric, dos actores de alto calibre que cerraron con broche de oro las escenas que darán apertura a la película "El juego de la silla". La sutileza da las imágenes capturadas en esta parte de la película se vinculan de forma armoniosa con la segunda parte grabada en un complejo de cabañas alejado de la ciudad. Aquí 

conoceremos un poco de la realidad social de Adriana (Carolina Bessolo) y Tatiana (Katiuska Huggin), que viven en casas de primera categoría, rodeadas de comodidades y lujos. 


Los retoques finales
El juego comparativo entre una realidad y otra, se ven en las minucias de la vida, el sereno del acaudalado barrio es un despreocupado laburante que coquetea con empleadas, el guardia del complejo de cabañas, está completamente alterado por su dura realidad, cosas como estas están presentes en toda la película, metáforas y contrastes que enriquecen una historia controvertida.
Gisely Ayud y Maria Victoria Ric





7/3/12

El juego de la silla lleva el 80% concluido.

Jorge Sierra dirige a la Actriz Vanesa Fornasari

El juego de la silla es una historia enredada, llena de intrigas, manipulación, giros inesperados en medio del ambiente propicio para que suceda cualquier cosa. La sensualidad, la acción, el drama y suspenso son los condimentos que suben el tono de esta producción para que el público la elija.

Tres jóvenes y su tutora se alejan de la ciudad durante los días del carnaval con la intención de que Adriana (Carolina Bessolo) supere un desamor. En el complejo de cabañas alejado de la ciudad, cruzan sus vidas con las de Lucio (Lijerón) y su hermana autista Ana (Fornasari), colocando en un solo lugar dos mundos opuestos que por inercia chocan y generan una serie de juegos y venganzas. Todo se sale de control, y la venganza gira en contra de todos los participantes del juego de la silla.

De izq. a der. Nancy Cronen, Katiuska Huggins y
Carolina Bessolo
Todo comienza con la simple idea de trabajar en un proyecto viable, tanto en lo económico como en lo comercial. Arranco así, por que no fue de otra forma, BolAr producciones necesitaba retomar el cine luego de haber sorprendido al país con su película “El Ascensor”, así fue que de un día a otro desempolvé (Jorge Sierra) un guión, lo retoqué y luego de algunos tratamientos dramáticos iniciamos la preproducción. Todo esto en cuestión de días.
Gisely Ayud encarna a Nilda en "El juego de la silla"

Mientras se reclutaba al joven equipo técnico lanzamos un casting por medio del grupo de BolAr producciones en el Facebook, lo cual arrojó decenas de interesados en ocupar los roles principales. Finalmente del casting tomamos a Nancy Cronen una estudiante de la escuela nacional de teatro que encarna el papel de Flor, y a Katiuska Huggins una actriz venezolana quien participa en su segunda película, la primera en Bolivia, previamente había actuado en su país de origen en televisión, teatro y cine, ella es la encargada de darle vida al papel de Tatiana.

Vanesa Fornasari encarna a Ana, un personaje
con síndrome de Asperger.
Por primera vez en la pantalla grande tendremos a Carolina Bessolo, actriz cómica e infantil que ya ha sorprendido a grandes y chicos en las tablas del país y fuera de el, además de ser dos veces ganadora del premio Tiqui como mejor actriz los años (2010 y 2011). Al igual que hicimos con Pablo Fernández (Héctor en El Ascensor) cambiamos su típico rol cómico por uno dramático, logrando lo que esperábamos, una interpretación de altísimo impacto que dejará al público sensible a la problemática que atraviesa el personaje de Adriana. También vuelven a la pantalla grande, José Miguel Lijerón, Vanesa Fornasari y Guillermo Sicodowska. El primero de ellos es líder del grupo Oxígeno y ya tuvo su debut en la película “I am Bolivia”, en la que Fornasari y Sicodowska también tuvieron roles protagónicos. Fornasari, quien los últimos años se dedicó exclusivamente a los niños, había rechazado varios papeles en el cine, con la intención de cuidar su imagen para el público que la sigue, es por eso que el interpretar a Ana, en “El juego de la silla” es un desafío, debido a que este personaje sufre del síndrome de Asperger, una especie de autismo con claras variantes en cuanto a las percepciones del entorno y su relación con el. Gisely Ayud (Nilda) quien a destacado en la pasarela boliviana e internacional, no se conforma con ser una mujer hermosa y trabajar en la televisión. En los últimos años a tomado clases de actuación con los mejores directores del país, encarnando papeles de todo calibre, y es debido a su esfuerzo y al altísimo nivel actoral que ha alcanzado por el que directores como Marcos Loayza y Jorge Sierra la han llamado para llevar adelante roles fundamentales en sus películas. En "El juego de la Silla", Gisely encarna a una joven que busca ser parte de una sociedad lejana a su realidad, su belleza y sensualidad serán parte de una combinación de drama, llanto, miedo y deseos de superación que se verán truncadas por la historia misma.
Guillermos Sicodowska es un extraño ser del
complejo de cabañas en donde se desarrolla todo.

El juego de la silla lleva grabado el 80% del total de la película. La primera parte fue llevada a cabo en un complejo de cabañas alejado de la ciudad, en la que alrededor de veinticinco personas, entre técnicos y actores vivieron y compartieron casi dos semanas de trabajo arduo. Los actores tuvieron su propia cabaña para desarrollar sus respectivos personajes de la mano de la dirección de actores que llevó adelante Guillermo Sicodowska. En verdad fue una tarea difícil, dado que los personajes tienen giros dramáticos terribles y momentos de extrema lujuria, por lo que tratar de encarnar, y dar vida a ello, fue un reto.  Fuera de escena, hubieron lágrimas, decepciones, mucho cansancio, sorpresas y miedo, pero gracias al trabajo de nuestra sicóloga Natalia Fornasari, la técnica de dirección de Sicodowska, además del apoyo de todo el equipo técnico, se logró sacar a flote esos sentimientos y aprovecharlos para que los personajes cobren vida propia. Sin duda se lo logró y el resultado es que la película mostrará la sinceridad de los personajes, y como atraviesan cada momento con intensidad.

Carolina Bessolo es amarrada
a una silla.
El equipo técnico de BolAr producciones. Por
detrás se monitoréa todo lo que pasa en el Set.
En cuanto a lo técnico, se trabajó con tres cámaras Nikon D7000 (rompimos una en una escena de persecución) y por primera vez en BolAr producciones experimentamos con luces Led de distintos tamaños hibridándolas con luces cálidas para pintar y rellenar los escenarios. Fue un reto, pero la fotografía habla por si sola. Nuevamente, y al igual que “El Ascensor” se trabajó con un equipo super joven, en donde esta vez la experiencia la puso Jorge Sierra (de 31 años) la idea es sustraer la frescura de la creatividad del joven y darle forma artística con la calidad profesional de los más “viejitos”. Se llegó a trabajar hasta treinta horas seguidas, y algunos no durmieron cuarenta horas, el promedio de horas dormidas era de tres horas día aunque hubieron momentos de relajación, nuestra sicóloga Natalia Fornasari se encargó de que hagamos Tai chi, y de que nuestra mente esté preparada para soportar días completos de trabajo.
El juego de la silla termina de grabarse la próxima semana con locaciones en la ciudad, en donde Oriana Arredondo (conductora de Chico Station) hará brillar con su belleza y talento una de nuestras escenas más distendidas y atractivas de la producción.

18/1/12

El juego de la silla inicia su rodaje


Película. Es de los realizadores de El Ascensor. Cuenta regresiva para la filmación en escenarios cruceños y con producción local



Un drama juvenil es la segunda apuesta cinematográfica de BolAr Producciones. Después de El Ascensor, el equipo iniciará el rodaje de El juego de la silla, una historia escrita y dirigida por Jorge Sierra. El registro de imágenes comenzará el 8 de febrero.
“Iniciaremos la filmación en un barrio residencial, en un contexto con aire de Carnaval, ya que la historia se sitúa días antes de ese suceso. Arrancaremos con una escena de rompimiento, una protagonista termina con su novio y eso desencadena la historia”, detalla Sierra sobre la primera jornada de trabajo.




El juego de la silla cuenta sobre jóvenes que se encuentran en un complejo de cabañas en época de Carnaval. La búsqueda de diversión hará que las amigas de Adriana (Bessolo) se propasen con Lucio (Lijerón), un habitante del complejo. Lo seducirán y abandonarán a la intemperie, expuesto a los peligros de la noche. Sobreviene la venganza. Lucio desarrolla un plan para jugar una terrible broma a las visitas.


La sensualidad estará a cargo de Gisely Ayub, que encarnará a Nilda (tutora de las amigas) en esa extraña vacación campestre. El misterio lo pondrá Vanesa Fornasari en el papel de Ana, que sufre Síndrome de Asperger, un tipo de autismo severo. Lucio, hermano de Ana, quiere ayudarla y busca la forma de sacar provecho a la llegada de las ruidosas visitas.
Sierra, que tendrá en El juego de la silla su Ópera Prima en la dirección, asegura que algunos ingredientes que darán intensidad a la película son los juegos de mesa, cuerpos esculturales, persecuciones, sangre, amor y venganza.


El cineasta debutó en el cine como productor del exitoso filme El ascensor, escrito y dirigido hace tres años por Tomás Bascopé.



«La historia es para los jóvenes»
Jorge Sierra / Cineasta, director de bolar producciones

-La historia de El juego de la silla sugiere aventura y suspenso, ¿es así?
- Es correcto, al igual que en El ascensor fusionaremos géneros para hacer la película más atractiva y dinámica. En este caso el drama juvenil se verá envuelto en una historia de suspenso, que estará complementada por humor ácido.

- ¿Por qué te interesa el segmento juvenil?
- Queremos incursionar en otras ramas del mercado del cine en el sentido "público". Creemos que el joven estará interesado en verse reflejado en la gran pantalla. Historias con jóvenes y adolescentes ya se hicieron en Bolivia (Promo, por ejemplo), pero esta trae ingredientes que son atractivos y este tipo de público suele buscar en las salas de cine. Hay potencial en este público y la historia está dirigida a ellos.

- ¿En qué lugares se filmará la película?
- Todo se grabará en Santa Cruz de la Sierra, en un barrio residencial y en un complejo cerrado de cabañas en las afueras. No puedo especificar los lugares por seguridad. Solo que reúnen condiciones para hacer un registro de alto nivel visual.

- ¿Qué va a ser diferente entre El juego de la silla y El ascensor, la carta de presentación de BolAr?
Ambas historias son bien pensadas, intrigantes, llenas de giros inesperados y suspenso. En El juego de la silla tendremos el fuerte complemento femenino. Habrá escenas de desnudos, violencia, amor, suspicaces diálogos además del asedio del suspenso en un lugar alejado de la ciudad que mantendrá al público al borde de la silla con cada decisión de los protagonistas.







Leyla Anas


http://www.eldeber.com.bo/2012/2012-01-18/vernotaescenas.php?id=120117231037
http://www.eldeber.com.bo/2012/2012-01-18/vernotaescenas.php?id=120117231037

16/1/12

El juego de la silla, nueva producción de BolAr.

Luego de tres años, BolAr producciones a la cabeza de Jorge Sierra, se dispone a grabar su segunda película. 

Desde la exitosa producción "El Ascensor", película que según la crítica especializada de Bolivia, fue catalogada como una de las mejores de la historia del país, Jorge Sierra, director de BolAr producciones, ha estado asesorando otros proyectos que actualmente cursan etapas de pre producción.

El tiempo para llevar a la pantalla una producción dirigida por el mismo, llegó. "El juego de la silla" cuenta la historia de seis jóvenes que se encuentran en un complejo de cabañas en épocas de carnaval. La búsqueda insaciable por divertirse, hará que las amigas de Adriana (Carolina Bessolo) se propasen con Lucio (José Miguel Lijerón) que es un habitante del complejo. Lo seducirán para luego dejarlo abandonado a la intemperie, y expuesto a los peligros de la noche en el campo. La venganza no se deja esperar, y Lucio lleva a cabo un plan que pretende jugar una terrible broma a las visitantes. 

La belleza y sensualidad estarán a cargo de Gisely Ayub que encarnará el papel de Nilda (Tutora de las amigas) quien desde una postura más intelectual analiza lo que sucede en estas extrañas vacaciones en el campo. El misterio lo pondrá Vanesa Fornasari (en el papel de Ana), quien sufre Síndrome de Asperger (un tipo de autismo severo y complejo).  Ana se revitaliza cada vez que Adriana llega al complejo, desatando una serie de actividades que normalmente no realiza, Lucio (hermano de Ana) quiere ayudarla, y busca la forma de sacar provecho a la llegada de las ruidosas visitantes.


Juegos de mesas, bellos cuerpos, persecuciones, sangre, amor y venganza son algunos de los ingredientes de este drama juvenil, que promete llevar otra vez a la cima el cine que propone BolAr producciones.

Reparto protagónico:
Gisely Ayub  -  Nilda
José Miguel Lijerón  -  Lucio
Vanesa Fornasari  -  Ana
Carolina Bessolo  -  Adriana

Guión y Dirección:
Jorge Sierra

Productora:
BolAr producciones

Inicio de grabación:
8 de febrero de 2012

4/5/10

EL ASCENSOR recibe el premio del público en Viña del Mar




La Película boliviana "El Ascensor", con características que la han colocado en el medio del cine de autor y comercial, ha conseguido uno de las premios más valiosos del Festival "DIFF" de Viña del Mar - Chile.
El premio titula "premio del público", que si bien es uno de los premios más importantes, en el caso de Chile es muy valorado por la fama del público de Viña del Mar (apodado el mounstro) por ser muy crítico.
GRACIAS CHILE.

En la fotografía recibe el preimo el productor ejecutivo Jorge Sierra

12/3/10

Cine con identidad - El Ascensor



“…Pues bien señores, la sequía de risas, de humor audaz, elaborado y con identidad, terminó este año con El ascensor… … El despotismo prepotente del empresario, la supuesta ingenuidad y actitud timorata del ex-funcionario y la violenta irreverencia del delincuente son las claves de un humor a veces ácido, otras explosivo y siempre efectivo…. …Pero el humor es nada más un detonante para que el director lleve también la atención a los miedos y lugares oscuros de tres clases sociales, que en este caso, lejos de referentes muy nacionales a las que nos tenían acostumbrados otras producciones, son desnudadas de la manera más humana y universal posible”

Por: Sergio de la Zerda / La Ramona - Opinión

18/2/10

ENCERRADOS


Tomás Bascopé ha encerrado, magistralente, al público boliviano en un cubículo de 2 x 2.

Durante casi dos horas somos testigos de cómo sus personajes (el niño rico, hijito de papá, que lo tiene todo, pero nada le pertenece en realidad; el mediocre que culpa a otros de su propio fracaso; y el incauto que por buscar dinero fácil cayó preso y se transformó en un hombre con ansias de venganza) pelean, negocian, se traicionan, se golpean, vuelven a hacer tratos y vuelven a discutir, se confiesan, se consuelan y pelean nuevamente...

Mientras todo esto sucede dentro de el ascensor, afuera la vida sigue su curso. La ciudad se tiñe de los colores del carnaval y Rambo (el guardia de seguridad), completamente ajeno a lo que sucede en su propio edificio, vive su propia película, en la que es héroe y vilano a la vez, divirtiendo al público en los lugares más candentes la historia que se vive dentro del elevador.

Todo es metáfora en ésta cinta, desde el conflicto sin miras a una salida fácil, hasta la repartición de papas fritas. Los personajes bien podrían ser reales, pero simbolizan más que a una sola persona; Las historias personales bien podrían ser reales, pero simbolizan mucho más que "eso" que se dice o muestra. Hay mucho para leer entre líneas...

Una historia que transcurre en un espacio tan pequeño, necesitaba de una dirección de cámaras y una edición como la que tuvo El Ascensor. Hasta ahora me parece que sólo en El Beso de la Mujer Araña se atrvieron a hacer algo parecido. Y los efectos 3D "made in Bolivia" no sólo están muy bien hechos, sino que llegan en el momento oportuno y en su justa dosis.

Las actuaciones de Jorge Arturo, Alejandro, Pablo y Marito ya para nadie son sorpresa. Pero ello requirió también de una excelente dirección.

La ópera prima de Tomás Bascopé y la primera producción de largometraje de Bolar Producciones es, en mi humilde opinión, la mejor película boliviana de los últimos 15 años.

Hacía demasiado tiempo que no sucedía esto, de que todos los diferente públicos que asisten a ver una película nacional, salen con la misma opinión. "Muy buena" es lo menos que se oye. Y créanme, yo ya fui a verla ya dos veces y me tomé el trabajo de preguntarle a la gente qué opinaba.

 

ENCERRADOS, de Paula Lopez Moreno - Actriz


REDACCIÓN DEL EDITORIAL DE LA REVISTA CA$H:


A pesar de tratarse de una revista dedicada a la economía, la revista Cash decidió abrir su editorial de Noviembre con un aplauso a la producción y al Director Tomás Bascopé de la película El Ascensor. Gracias


Editorial de Lauren Weber:

El Actual ambiente en el que nos encontramos inmersos, tan contaminados con el juego político, tanto de aquellos que nos ofrecieron el cambio como de los que representan lo viejo, nos provoca desde hastío hasta indiferencia en medio de tal presión mediática, que no nos da espacio para inhalar un aire distinto, refrescante y saludable.

Prácticamente respiramos, comemos, política, muchos quizás con indigestión y cólicos de por medio.

Por eso, cuando ante el agotado panorama político surge algo nuevo y diferente, una propuesto inédita y original, ésta merece especial atención, más aun si demuestra que, a pesar de tanta convulsión, desentendimiento y rompimiento, hay bolivianos que se dedican a crear en silencio y a su propio riesgo y costo, y que son capaces de salir de ya trillados moldes y cruzar el umbral que nos acerca al mundo, en vez de retraernos de él.

Nos referimos a la última película boliviana estrenada. El Ascensor. Una producción que como pocas se atreve a desenmarcarse de patrones ya desgastados de folclorismo, tradicionalismo y complejo de tarjeta postal turística, para alinearse con otros parámetros más universales, es decir, válidos y entendibles en cualquier parte del mundo. 

¡Oh, sorpresa! Había sido posible ser universales sin dejar de ser bolivianos, había sido posible despojarse de códigos locales que sólo los desentrañamos nosotros y hablar un lenguaje universal sin necesidad de comprometer nuestro origen. Y es muy posible que esta película atraiga miradas ya no interesadas en tipicalidades exóticas, sino de genuino interés artístico.

Muchas otras obras de países sin tradición cineasta lo han intentado y lo han logrado.

El Ascensor ascendió por encima de nuestras costumbres y hábitos artesanales, y mostró una osadía pocas veces vista.

No vale la pena entrar en detalles de la película, pero si resaltar un guión impecable e inteligente, una producción titánica para nuestro encogido medio, unas actuaciones tan sinceras como sobrsalientes, y una dirección que en su debut es capaz de ruborizar al más pintado y experto cineasta.

Y lo mejor de todo, es que son bolivianos, como nosotros.

Bolivianos que, parafraseando a Márquez, son la frescura en tiempos de aridez.

Y decimos bolivianos no en un sentido chauvinista, sino porque como usted y yo, comparten estso tiempos difíciles en este país nuestro. Y sin embargo son capaces de imaginar y plasmar un por demás generoso regalo.

Sabemos que como ellos hay otros miles de creativos bolivianos que en los arrabales de nuestro dominante centro político, trabajan silenciosamente, aunqe su trabajo no llegue a la pantalla ni a los medios, pero que hace posible que cadad día el país avnace, no por consigna ni por decreto, sino por convicción, valor y creatividad.

El Ascensor es potencialmente capaz de elevar a Bolivia a las alturas internacionales del arte y esperamos que nadie apriete el botón del subsuelo.

El Ascensor: buen humor y grato guión en un espacio reducido




1. Empiezo con la admisión –y postrer ruptura forzada– de los prejuicios estudiantiles. Una semana antes de su estreno oficial en La Paz, les dije a mis alumnos que irían a ver El Ascensor como parte de las actividades de la materia, y salieron con que no querían ir a ver una película cruceña porque su humor era soso, que el adelanto hacía prever una peli aburrida, que parecía un mal remedo de una producción gringa y otras lindezas por el estilo. No pude convencerles.
2. Fui el viernes 30 a las carreras, luego de encontrarme con Lucio a la salida de su oficina en una repartición estatal –para los del interior y exterior: en La Paz se está trabajando en la administración pública en horario continuo a modo de paliar un poco el caos ocasionado por las obras que ejecuta la Alcaldía, que han convertido en más insufrible aún el tráfico vehicular. Llegamos justo para comprar la entrada e ingresar a la sala, mientras ya se proyectaban los adelantos de próximos estrenos.
3. Apenas comenzó la película y me empezó asimismo a cautivar. Muy buena la actuación de Pablo Fernández (Héctor) en las secuencias introductorias –un tanto excesivo el placing de Nescafé, pero se comprende. Luego, se suman a ella las de Jorge Lora (Carlos) y Alejandro Molina (Johnny), el par de maleantes que decide secuestrarle, quienes asimismo rayan en un muy buen nivel.
4. Desconozco si además del título y la situación de encierro, El Ascensor comparta algo más con su homónima cuyos datos pueden pillarse en la red. No me interesa tampoco. La cinta de Tomás Bascopé está muy bien narrada, pese a que muy bien podría caerse por tratar de la encerrona de tres personajes en un cubículo de 2 x 2 durante casi 90 minutos. El guión, trabajado con el tino necesario para mantener la atención del respetable, y las actuaciones de los tres pilares que soportan/sustentan toda la película hacen llevadera la proyección.
5. Quizás en algún momento escuchar la cháchara estilo Before Sunrise de Richard Linklater (1995; otro guión paradigmático centrado en las actuaciones) puede hacerse cansino, pero la diversidad temática e incluso las variantes algo iteradas en el cambio de sujeto tensionante –entiéndase como tal al que sujeta el arma dentro del habitáculo, lo cual le da cierto poder sobre los demás, aunque no de manera imprescindible ni total– alejan la modorra y hacen que uno se sienta atraído por ver cómo irá a acabar el embrollo. Atractivo aparte el caricaturesco guardia de seguridad del edificio, autodenominado Rambo, quien me recordó al “Termigaytor” –si la memoria no me está haciendo una de las suyas– de un cortometraje cruceño de años ha.
6. Decía que hubo una ruptura forzada. Pues al día siguiente desde casa mandé un correo a todos mis alumnos diciéndoles de manera contundente y escueta: «Fui a verla ayer y es una buena película, así que...
ESTÁN VOLUNTARIAMENTE OBLIGADOS A VER "EL ASCENSOR"».
7. Y el detallito del llavero, muy simpático y útil también. Compensó la penosa escasa asistencia; supongo que la mayoría de los cinéfilos estaban trabajando ó haciendo Tantawawas, jejeje. Hay que estar atentos a lo siguiente que hagan Bascopé y sus actores, uno de ellos convertido ahora en fetiche de una amiga, jajaja…


Franchesco Díaz Mariscal - Uni. Bergen '05



"Bastan y sobran los primeros 5 minutos"


“Como ocurre invariablemente bastan y sobran los primeros cinco minutos del metraje para advertir que estamos en presencia de una obra hecha con garra, con ideas y con el control sobre los recursos precisos como para que esas ideas no acaben malbaratadas en el trance de su paso a la realización….   …Haber insertado esa brutalidad circular de comportamientos en el contexto del estallido carnavalero, propicio siempre a todo desenfreno, ayuda asimismo a potenciar la carga connotativa del relato, enriquecida por diálogos de infrecuente frescura y precisión…   … Quiénes me siguen con alguna frecuencia conocen de mi poca tendencia a entusiasmos súbitos, pero no puedo ocultar el que me produjo este emprendimiento”
Por: Pedro Susz K.  /  Pulso semanario

Entrevista a Jorge Sierra - productor ejecutivo


Una película de acción entre cuatro paredes
100% hecha en Santa Cruz, esta producción de BolAr llegará a las pantallas del país a partir de mañana. Jorge Sierra, su productor ejecutivo, hace un adelanto. Es un retrato de la Bolivia conflictiva de estos tiempos.
Viernes,  30 de Octubre, 2009
“Somos personas distintas, encerradas en un mismo espacio que no se puede dividir. Y si no llegamos a un diálogo, terminaremos en el desastre”, así adelanta Jorge Sierra, la lectura que emerge de “El ascensor”. 


Esta película, escrita y dirigida por Tomás Bascopé y que debutará en las pantallas de La Paz (Cinemateca), Sucre (Cine SAS) y Santa Cruz (Cine Center), respectivamente a partir de mañana, para ingresar luego en carteleras regular el jueves 29 de octubre, es radiografiada en esta entrevista por Sierra, su productor ejecutivo y una de las cabezas de BolAr Producciones.
A un año y medio del inicio de ejecución del proyecto, el resultado está listo. Es el primer producto cinematográfico de BolAr. Delante y tras cámaras trabajó una generación de profesionales del audiovisual, la comunicación y la actuación 100% formada en instituciones académicas cruceñas como Diakonía, UAGRM, Escuela de Teatro de la UCB y La Fábrica.
“Con esto los bolivianos ya no somos sólo asistentes de extranjeros. Hay que participar en películas, hay que estar al lado de alguien que sabe, hay que estudiar y formarse, pero no toda la vida vamos a ser el asistente de...”, enfatiza vehemente Jorge Sierra sobre tal observación que sólo tiene el objeto de valorar lo nacional.
De ese modo, además de los papeles protagónicos de Jorge Arturo Lora, Alejandro Molina y Pablo Fernández, también participan en papeles secundarios Elina Laurinavicius, Vanessa Fornasari -asistente de dirección- y Mario Chávez. La fotografía estuvo a cargo de Juan Eduardo  Serna; la producción de campo de Inge Sterling; la dirección de arte de Cindy Rivero; de sonido, Berty Bracamonte; el director de edición, Dennis Gil y el montajista Uri Carrasco.
¿Con qué actitud debe acercarse el público a ver esta nueva propuesta del cine nacional?. Jorge Sierra señala que no por un apoyo benévolo con matiz de beneficencia. Al contrario, “al cine boliviano hay que criticarlo, juzgarlo, admirarlo, respetarlo u odiarlo como a otras películas del mundo. Si el de El Ascensor te pareció un buen trailer o un buen spot y te atrapó, entonces andá a verla”, lanza un reto. Pero, además, Sierra se juega por la obra de su equipo y señala: “Es un trabajo bien pensado, con un nivel de estética al nivel de cualquier película de Hollywood, Europa o Sudamérica, que compitió consigo misma para seguir mejorando”.

¿Cómo coincidió BolAr con Tomás Bascopé y su historia “El ascensor”?
BolAr se fundó con la idea de hacer cine alguna vez. Estábamos trabajando en un proyecto muy grande de Vanessa (Fornasari) y mío, “Ciudad Santa”, que integra cinco películas en una saga sobre cinco novelas y 25 comics. Pero, apareció Tomás Bascopé con su historia que me contó y cautivó de forma anecdótica. Me llamaron para hacer un documental de la ONU en Monteagudo. Por ocupaciones previas yo estaba destruido, llevaba 30 horas sin dormir, pero no podía rechazar un trabajo de un cliente importante. Tomás me acompañó como asistente. Llegamos al cruce de Monteagudo y le pedí que conduzca para poder descansar. Pero, él no sabía conducir. Al no quedar otra opción, le dije que me debía charlar hasta que lleguemos para no peligrar en el camino lleno de precipicios. Durante las cinco a seis horas de viaje siguientes me contó y conversamos su idea de El Ascensor. Hice mis aportes y le di a Tomás dos meses para que escriba su historia. En enero de 2008 ya estaba escrito el primer guión, si bien le faltaba trabajo, ya olía a éxito. Con seis tratamientos y el apoyo de muchos profesionales que BolAr Producciones dispuso para Tomás, él consiguió un guión impresionante. Ante eso decidimos empezar con “El ascensor”.

¿Qué recursos físicos y técnicos particulares exigió la producción de la película?
Si bien pensamos en conseguir un edificio viejo que tenga un ascensor, finalmente dijimos ‘hagámoslo bien’ y decidimos construir el ascensor. Cindy Rivero se encargó de construirlo ¡de hierro de verdad!. Pesó tres toneladas, midió tres metros, completamente  desmantelable, con todas las funciones estandar de un ascensor normal. Para complementar las dificultades técnicas y hacer el registro de imágenes en túneles, Dennis Gil hizo una réplica virtual en 3D idéntica al ascensor físico. Con este recurso hicimos tomas espectaculares del túnel, de los cables, de las caídas y las subidas del ascensor... Todo, teniendo en cuenta que es una película 80% grabada dentro del ascensor. Por ende, era muy importante identificar todas las alternativas de dinámicas posibles para que el público pueda entrar, salir, moverse y asustarse.
¿Qué cualidades tiene esta historia de Tomás Bascopé para “oler a éxito”?
La historia sumerge a Bolivia en el ascensor. Cada personaje identifica a gran parte de la población. “El ascensor” es lo que Bolivia ahora, un espacio de convivencia, nadie sale de ahí y si no llegan a un acuerdo, lo que se avecina es el desastre. Dos personas asaltan a una tercera de clase alta para robarle dinero y al meterla al ascensor, los tres quedan atrapados en el 12avo. piso. Es carnaval y un edificio ejecutivo al que nadie irá hasta pasados los tres días de fiesta. Las tres personas, que no se conocen, tienen que sobrevivir con un par de botellas de soda, una lata de energizante, whisky y papas fritas. Dependerá de cómo logren relacionarse para sobrevivir y sobrellevar tres días en los que va a haber llantos, mentiras, discusiones, violencia, sangre. Todo sucede en el ascensor y a pesar de ello, es una película de acción.

¿Cómo valora el debut de Tomás Bascopé como director, además de como guionista?
Siempre vi en Tomás una persona capaz. Es un tipo loco, muy bohemio, pero muy apto para dirigir porque tiene las herramientas humanas. Está listo para generar grandes cosas. Como BolAr Producciones vimos esa capacidad, aparte del buen guión. También vimos las falencias técnicas que podía tener, por eso las cubrimos con un buen equipo de profesionales. El trabajo del sonidista, la banda sonora, el uso de 3D, la fotografía son impresionantes. Tomás tuvo en quiénes apoyarse y generar un buen producto.

¿Cómo es la música que creó  So Myung Jung para la banda sonora?
BolAr es la primera productora que hace un casting nacional de bandas. Entre un centenar de propuestas de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba, Tarija y Potosí fue el cruceño So Myung Jung el ganador. Nos alegró ver tantas bandas y nos entristeció saber que hay tanto talento no escuchado. El director decidió que el sonido de la película le pertenecía a la música de So Myung y respetamos eso. Es un trabajo bien planteado, el que mejor calzaba en el ritmo de la película.

Háganos un repaso por la presencia de los tres actores protagonistas...
Pablo Fernández (Héctor) interpreta a un arquitecto que maneja mucho dinero, tiene en el bolsillo las concesiones buenas y malas de esta ciudad, se preocupa por su imagen y por lo que le puede facilitar el celular en los negocios. Con este papel, Fernández (comediante) da un giro al drama, presenta un perfil absolutamente oscuro, violento y con muchas mañas.
Jorge Arturo Lora (Carlos), es de clase media baja, derrotado, con una crisis familiar, inestable, inteligente y con gran deseo de venganza. Es uno de los que ejecuta el asalto. Lora trabaja en ello desde su adolescencia. En cine participó en “Dependencia sexual” de Rodrigo Bellott, dirigió “Promo” y actuó en “Guerrilla” dirigido por Steven Soderbergh. Alejandro Molina (Johnny) interpreta lo último de la escala social, representa a un hombre de occidente radicado en Santa Cruz cuyo logro más grande es haber sido taxista. Estuvo en la cárcel y contratado por Carlos, asalta a Héctor. Molina es uno de los mejores actores de teatro del país. “El ascensor” es su primera película. No cabe duda de que su participación es la gran sorpresa.

¿Con qué recursos se produjo la película?
“El ascensor” se hizo íntegramente con fondos privados. Parte del dinero lo puso BolAr Producciones y el resto lo puso el empresariado. No lo hicimos con el gobierno, prefecturas, municipios, ni alguna fundación porque sabemos lo complicado que es que las autoridades apuesten a la cultura, y porque no queríamos que absolutamente nadie, condicione el contenido de la película. La empresa privada supo respetarlo. Unas 70 empresas en Bolivia fueron convocadas a participar. Me hice experto en vender Fridositas y en comerlas.

Cuéntenos sobre aquella parte de la producción ejecutiva que el público no llega a ver...
Nos tocó comercializar la película en un momento muy duro del país cuando se estaban tomando, nacionalizando las petroleras que eran las que más auspiciaban. Optamos por el camino de las empresas privadas. Se invirtieron 1.500 dólares en carpetas para presentar el proyecto a empresas. Finalmente 15 nos escucharon y creyeron... no apoyaron. Detesto esa palabra porque el arte no se apoya, se fomenta.

¿Qué sensación queda hoy en BolAr?
Todavía falta la parte más piedruda, que es el estreno. Hemos visto la película y no cabe duda de que va a gustar por el nivel de ritmo, de imagen y estética que tiene. Estamos más que satisfechos por haber cumplido nuestras metas un poco a destiempo, pero a cabalidad en el marco de los números, en haber cumplido con nuestro personal. Sólo nos falta cumplir con el público que espera ver “El Ascensor” con expectativa.
Se hizo con fondos privados porque no queríamos que nadie, condicione el contenido de la película.

Las cifras

Tiempos • La película “El ascensor” dura 90 minutos. Se editó en seis meses.
Costo de producción • Costó 100 mil dólares. Mucho de este dinero se manejó con intercambios que la producción debió negociar.
El set • El ascensor construido costó 10 mil dólares.
Registro de imágenes • La película se grabó en un mes y 15 días, en tiempo de toma de instituciones, paros cívicos y el ingreso de milicias que amedrentaban a Santa Cruz.

Equipo • Unas 150 personas del staff técnico, actores, extras y otros participantes.
Promoción • La publicidad está costando 40 mil dólares, tanto en el pauteo de medios como en banners.

2009 © El Día - Santa Cruz – Bolivia